Cómo alargar la vida de tu sartén antiadherente y evitar que pierda sus propiedades
Quién tiene una sartén antiadherente en su cocina, sabe lo cómoda que es en el día a día: cocinas con menos cantidad de aceite, no se pegan los alimentos y es más rápida a la hora de limpiar. Pero lamentablemente no todo son ventajas, también sabes, y sino ya te lo decimos nosotros, que con el tiempo este tipo de sartenes van perdiendo su magia.
Sin paños calientes te diremos que la realidad de las sartenes antiadherentes es que son, en cierta manera, meros consumibles. Sin embargo, la diferencia entre que tu sartén dure unos meses o te acompañe en tu cocina durante varios años está realmente en el uso, cuidado y mantenimiento. Te aseguramos que con unos cuantos hábitos sencillos puedes alargar muchísimo su vida útil y mantener así sus propiedades prácticamente intactas.
Nuestros expertos nos cuentan hoy, a través de esta completa guía, cómo hacerlo paso a paso: desde temperaturas y aceites hasta utensilios, limpieza y diversos trucos para evitar rayados o puntos calientes.
Tipos de sartén antiadherente: por qué el material importa
Antes de meternos en harina y hablar de los cuidados que tienes que seguir con tu sartén antiadherente, es importante que entendamos que no todas estas sartenes son exactamente iguales. Hay diferentes tipos y, por ello, es vital que aprendas cuáles son sus diferencias:
- Antiadherentes tradicionales (PTFE): muy ligeras, eficaces y súper cómodas para su uso diario.
- Cerámicas: bastante más resistentes al calor, aunque es cierto que tienden a desgastarse antes de tiempo si no se cuidan a la perfección.
- Multicapa reforzada: muy duraderas y resistentes al uso intensivo.
Con independencia del modelo que uses en tu hogar, el consejo va a ser siempre el mismo: el recubrimiento necesita cuidado y mantenimiento. Incluso las sartenes más robustas son capaces de durar mucho más cuando se usan correctamente. Y si ya hablamos de series profesionales, como las sartenes y cacerolas de Samoa, ¡mucho más!
Temperaturas recomendadas: el error que más acorta su vida
Frente a lo que puedas pensar, el mayor enemigo del antiadherente no es el uso como tal, es el exceso de temperatura. Increíbles, ¿verdad? Pues sí, cuando utilices este modelo de sartenes tienes que evitar a toda costa calentar la sartén vacía a fuego lento, cocinar con el fuego a máxima potencia o usarla para sellar a temperaturas extremas. Cualquier de estas tres cosas ocasionará, a largo plazo, graves problemas para la vida útil de tu sartén.
Para que esto no suceda, nuestro consejo es que precalientes a fuego medio, ajustes la temperatura en función de los alimentos que vayas a cocinar y uses siempre fuego medio o medio-bajo para preparar la gran mayoría de tus recetas.
Un truco que te puede venir muy bien es que sí necesitas mucho calor para cocinar, mejor utilices una sartén de acero inoxidable. Y te olvides de usar la antiadherente que no está realmente pensada para ello. El sobrecalentamiento acaba desgastando el recubrimiento, lo que generará puntos calientes y reducirá su eficacia rápidamente.
Qué aceite usar, y cuál deberías evitar
El aceite es un factor que influye más de lo que puede parecer en el cuidado de tu sartén antiadherente. Se lleva bien con el aceite de oliva suave, con el aceite de girasol y con el aceite de coco. Sin embargo, no es muy amiga de los sprays antiadherentes, ya que estos suelen dejar residuos invisibles que con el tiempo acaban formando una película pegajosa difícil de retirar.
Consejo, usar pequeñas cantidades y retirarlas lo máximo posible con una espátula especial para sartén antiadherente o con la ayuda de papel de cocina. Mano de santo.
Cómo lavar una sartén antiadherente correctamente
Sí, acabamos comprando una sartén antiadherente por sus grandes beneficios y resulta que la gran mayoría no sabes cómo lavarla correctamente. Pues este pequeño gesto puede llegar a marcar una gran diferencia en su vida útil.
Como expertos te diremos que dejes que se enfríe antes de lavarla, que siempre con agua tibia y jabón suave, te ayudes de una esponja blanda y la dejes secar a la perfección antes de guardarla. Si sigues estos sencillos pasos, limpiarás perfectamente tu nueva sartén.
Por supuesto, olvídate de meterla en el lavavajillas, de usar estropajos metálicos y de los habituales cambios bruscos de temperatura al que estamos acostumbrados al fregar otro tipo de accesorios de cocina.
Aunque es cierto que muchas de estas sartenes vienen ya con el indicativo de apto para lavavajillas, lavarlas a mano alargará su vida., ¡créenos!
Y si empiezas a notar una capa pegajosa o algo de pérdida de eficacia, es bastante probable que haya quedado grasa acumulada. Así que dale con un poco de bicarbonato que seguro que sale a la perfección.
Ahora que ya sabes todos estos trucos, síguelos al pie de la letra y haz que tu sartén antiadherente te acompañe en tu hogar durante muchos años.


