Cuchillos y sostenibilidad: reparar, reavivar y reciclar responsablemente
A todos en la cocina nos ha asaltado alguna vez la siguiente duda “¿Afilo este cuchillo o lo tiro directamente?” Dar en el clavo con una respuesta sostenible es mucho más sencillo de lo que a priori pueda llegar a aparecer.
Cuando hablamos de cuchillos no nos estamos refiriendo a un utensilio de cocina cualquiera. Más bien, una herramienta de precisión, fabricada con materiales muy resistentes y duraderos que nos pueden acompañar durante años. Sin embargo, ya sea por falta de un correcto mantenimiento como por desconocimiento de ello, muchas veces llegamos a sustituirlos antes de que finalice su verdadera vida útil. Y esto a la larga nos supone un mayor gasto, generación de más residuos y una huella ambiental innecesaria.
Por ello, hoy queremos contarte cómo tomar decisiones responsables con tus cuchillos, es decir, cuándo merece la pena reparar o afilar, cómo reavivar el filo, dónde reciclarlos correctamente y qué hacer con los que ya no utilices de forma recurrente. Todo muy bien explicado, sin ningún tipo de tecnicismos y con consejos prácticos de la mano de nuestros grandes profesionales. Si te interesa el tema tanto o más como a nosotros, sigue leyendo que te va a sorprender lo que te tenemos preparado.
¿Cuándo merece la pena afilar o reparar?
Muy buena pregunta. Te diremos que siempre merece la pena cuando tu cuchillo está desafilado pero no tiene la hoja rota, cuando los golpes son bastantes leves, el mango sigue estando igual de firme y la hoja no presenta ningún tipo de corrosión profunda.
Ahora bien, si la hoja está doblada de una forma bastante grave, ves que hay grietas, el óxido ya está comprometiendo el acero y el mango no para de moverse. Ni lo pienses un segundo más, es hora de pasar a la acción y renovar tu colección de cuchillos.
En resumidas cuentas, si la hoja está entera, te compensa mucho más afilar. Especialmente si hablamos de un cuchillo premium con cierta calidad.
Reavivar el filo: el gran hábito sostenible
Es importante saber que reavivar no es lo mismo que afilar. Cuando reavivamos, lo que hacemos es realinear el filo con ayuda de una chaira o un asentador. Es algo que deberías realizar de forma recurrente si queremos mantener una correcta vida útil de nuestros cuchillos. Sin embargo, si decidimos afilar, lo que hacemos es eliminar material para volver a recrear el filo. Una acción que debe hacerse únicamente cuando veamos que el cuchillo le cuesta mucho cortar y resbala constantemente.
Si en tu caso te consideras todo un cocinillas, deberías reavivar tus utensilios cada ciertos usos, incluso te diríamos que puedes llegar a hacerlo casi a diario. Con esta acción te aseguramos que no necesitarás casi ni afilar y, por ende, tu cuchillo durará muchos años más.
Huella ambiental, por qué alargar la vida del cuchillo importa
Detrás de un cuchillo hay todo un proceso de extracción y procesado del acero, energía de fabricación, transporte, embalaje y una completa cadena de distribución. En sostenibilidad existe una regla muy sencilla, el producto más ecológico es el que ya tienes o puedes mantenerlo funcional.
Materiales como el acero inoxidable, el de carbono o la madera son algunos de los más sostenibles para tu próximo cuchillo.
¿Es posible reciclar los cuchillos?
Claro que sí. La hoja, al ser metálica, se puede reciclar sin problema alguno. Lo único que deberás entregarlo de forma segura en alguno de los puntos limpios recomendados que haya cerca de ti.
¿Dónde se pueden tirar los cuchillos de cocina?
Lo mejor es llevarlos a un punto limpio. Si en tu caso no es posible o no tienes uno cerca, al contenedor directamente, pero siempre que esté bien envuelto y protegido. Nunca suelto para no provocar ningún tipo de peligro.
Y tú, ¿estás pensando en reavivar o directamente renovar tus cuchillos? Echa un vistazo al estado de cada uno de ellos y en función de lo que hayas aprendido hoy decide hacer una u otra acción. Sea como sea, en Arcos contamos con todas las herramientas necesarias para que puedas dar una segunda vida útil a tu cuchillo de cocina.